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riego

¿Cada cuánto debo regar mis plantas?

El agua es esencial para la vida vegetal. Para sobrevivir, las plantas necesitan agua, así como nutrientes, que son absorbidos por las raíces del suelo, las plantas son un 90 por ciento agua, el agua es transportada por toda la planta de manera casi continua para mantener sus procesos vitales funcionando.

La cantidad de agua a proporcionar depende de varios factores: de la misma planta, del tipo de suelo, su estructura, del sistema de riego, y de las condiciones ambientales.

Debemos tener en cuenta diversos factores como el aspecto de las hojas, de sus flores y de la planta en general.

Si está pasando sed, las hojas tendrán un color apagado sin brillo. Se ‘abarquillan’ y amarillean o se quedan lacias y se caen. El exceso de agua también hace que las hojas se vuelvan amarillas y luego se caigan.

 Tips  sobre el riego en las diferentes estaciones del año

Primavera. A la salida del invierno conviene volver a regar suavemente las plantas, pero de manera comedida para no encharcar.

Además, la primavera es una época en la que indudablemente debe aumentar la cadencia de riegos, que habitualmente será de dos veces por semana. Es aconsejable consultar en su fichero de plantas las necesidades de cada ejemplar.

Como la primavera es una estación en la que aún no hace mucho calor, es conveniente procurar que el agua de riego no esté excesivamente fría.

Para ello la fórmula más acertada consiste en coger agua del grifo y dejarla reposar al menos 30 minutos para que se caldee y alcance la temperatura ambiente.

De todas formas, siempre que se pueda, la mejor opción radica en la recogida de agua de lluvia para regar las plantas.

Asimismo, cuando se incremente la frecuencia y cantidad de riegos, es recomendable controlar que en los platos no quede agua porque, en el futuro, se podría dañar las raíces desarrollando moho y podredumbre.

Verano. En esta época el aumento de temperaturas va a requerir un mayor abastecimiento de agua, de tal manera que la planta tenga unas condiciones favorables de humedad y no se deje secar la tierra.

Además, en verano, y con ambiente muy caliente, una planta de talla media evapora un cuarto de litro de agua diaria y la tierra puede también retener un 30% del agua que no pasará a la planta.

Otoño. En estos meses del año la frecuencia de riego y las cantidades deben de bajar ostensiblemente. Si no se cumple este requisito las hojas pueden adquirir un tono amarillo por exceso de humedad.

Invierno. Es muy probable que en algunas de las plantas de nuestro jardín se deban suspender los riegos porque su especie así lo requiera.

En el resto, la moderación será el punto de referencia, siendo muy recomendable dejar secar la tierra entre riego y riego, la vegetación de la planta se detiene y sus necesidades disminuyen.

Sea cual sea la época del año hay que tener presente que la mejor hora del día para regar es a primera hora de la mañana, cuando la incidencia del sol no es muy alta porque de lo contrario las gotas pueden actuar como una lente, provocando quemaduras en las hojas, además, a primera hora del día, es el momento en el que la planta toma la energía para afrontar el resto de la jornada.

 

Aprenda-a-reconocer-el-momento-adecuado-para-regar-tus-plantas

*Si bien la mayoría del agua del grifo es aceptable para usar en las plantas de interiores, algunas plantas son sensibles a los productos químicos en el agua potable residencial, también, algunas regiones tienen agua corriente con un contenido alto de minerales.

En cualquier situación, el agua de lluvia o el agua embotellada puede funcionar mejor para regar las plantas.

Estos problemas son una preocupación especial para los que cultivan plantas en macetas en interiores, donde las impurezas se pueden acumular.

Para las plantas de exteriores, el agua de lluvia tiende a eliminar los químicos irritantes con el tiempo.


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